¿Para qué ver "Sálvame" si tenemos a Tácito y Dión Casio?

Hace ya un tiempo publiqué un libro en el que trataba de forma académica el tema de los gobernadores de la provincia Hispania citeriorEran senadores de primerísimo nivel que gobernaron la provincia al final de su vida política, siendo éste uno de los puestos más prestigiosos a los que podían aspirar. Hoy quería hablar de uno de ellos, Cayo Asinio Galo.

El emperador Tiberio, hijo adoptivo de Augusto (Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/7e/8095_-_Roma_-_Ara_Pacis_-_Tiberio_-_Foto_Giovanni_Dall%27Orto_-_28-Mar-2008.jpg) 



Fue un personaje que se llevó fatal con Tiberio. Durante muchas veces en su vida, consiguió sacarle de sus casillas. Lo primero que hizo fue casarse con Vipsania Agripina, la ex-mujer de Tiberio. Tiberio no se había divorciado por problemas conyugales o por infidelidades, sino porque su padre adoptivo -Augusto- le obligó a hacerlo para a casarle con Julia, hija de Augusto y viuda de Agripa, el padre de su primera mujer, Vipsania Agripina. ¿Qué? ¿Se han hecho un lío? No es para menos. A ver, lo explicaré de otra forma: Augusto era amigo de Agripa, y por eso lo casó con su hija Julia, para que los hijos que tuviesen fuesen los herederos al trono. Tiberio no era hijo natural de Agusto, sino de su mujer -Livia-, fruto de un matrimonio anterior. A él lo había casado con una hija que Agripa había tenido también de un matrimonio anterior. Luego, tras fallecer Agripa, Augusto obligó a Tiberio a divorciarse y a casarse con la madrastra de su mujer. No se preocupen si no lo han entendido del todo, es normal, pero ¿entienden ahora por qué en Roma no tenían programas como Sálvame? No los necesitaban, la propia familia imperial ofrecía noticias del corazón mucho más jugosas que las acturales de toreros y tonadilleras.

En fin, parece que Tiberio no se divorció por gusto, y debía estar enamorado de su mujer. Por eso, cuando se enteró de que Asinio Galo se había casado con ella, se convirtió en alguien odioso para él. El sentimiento debía ser mutuo. Asinio Galo siguió incordiándole cuando empezó a comentar por ahí que el hijo que estaba esperando Vipsania Agripina (su mujer) cuando se divorció de Tiberio era, en realidad, hijo suyo. Es decir, que dejó al hijastro del emperador como un calzonazos (le había quitado a su mujer) y como un cornudo ante la opinión pública. Mal asunto.

Después, al ser nombrado emperador, Galo volvió a dejar en ridículo a Tiberio en el Senado delante de todos los senadores. Dión Casio llega a recordar ese episodio en varias ocasiones, 200 años después de producirse. Tiberio dijo -con la falsa modestia que le caracterizaba- que creía que no estaba capacitado para gobernar todo el Estado, como lo habría hecho su padre. Esperaba que el Senado le contestase diciéndole algo como "no, no te preocupes, eres el mejor...". Pero en vez de eso, Galo le preguntó "bien, en ese caso, ¿Qué parte del poder quieres que te demos?" Tácito y Dión Casio cuentan que Galo se asustó de la cara que le puso Tiberio cuando escuchó esa posibilidad, y que tuvo que arreglar el estropicio como pudo: le dijo que no lo preguntaba en serio, sino que lo había hecho para hacerle ver que el Estado no se podía dividir, y que tenía que tomarlo todo. El mal ya estaba hecho.

Tiberio y Galo siguieron teniendo desencuentros. Todo terminó en el año 30, cuando Galo fue acusado de adulterio con Agripina la Mayor y fue encarcelado. No se trataba de un simple escándalo de incontinencia sexual, sino sobre todo de una amenaza política. Agripina era una mujer de armas tomar que merecería una entrada propia en este blog. Era la mujer de Germánico (el heredero al trono más popular durante el reinado de Tiberio), en cuyo asesinato se sospechó que Tiberio había tenido algo que ver. Era hija de Agripa y Julia (la hija de Augusto que después se casó con Tiberio) y, por tanto, hermanastra de Vipsania Agripina, su primera mujer e hija de la mujer del emperador y -por tanto- hijastra de éste (le pido al lector que respire, ya falta poco, :-). Pero, además, Agripina era la principal representante del movimiento opositor contra Tiberio. Las ganas de Galo por tocar las narices de Tiberio no tenían límite. Galo y Agripina murieron de hambre en la cárcel  en el año 33, no se sabe si por voluntad propia o por orden de Tiberio.

Busto de Agripina la Mayor. Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/ac/Agrippina_Maior_version_2.jpg


Generalmente los investigadores, influidos por Tácito, utilizan este caso para demostrar el despotismo y la hipocresía de Tiberio. Es innegable que el emperador era un hombre contradictorio que asesinó a numerosos senadores. Pero ser el emperador y aguantar lo siguiente, tiene mérito:

1.- Que un tipo se case con tu exmujer, de la que seguías enamorado,
2.- Que diga que tu hijo es en realidad suyo,
3.- Que te deje en ridículo ante el Senado cuando más necesitabas consolidar tu poder,
4.- Que se líe con la hijastra de tu mujer, a la vez que exmujer de Germánico y mayor opositora a tu régimen.

¿Alguien se extraña de que se lo quitase de en medio? Lo raro es que esperase 16 años de reinado para hacerlo. La excusa fue el adulterio, una excusa como cualquier otra. Pero claro, hay que tener en cuenta que en el momento de su condena Galo tenía unos 71-72 años de edad. Un hombre de 71 años en el siglo I d.C. no era como un hombre de 71 años del siglo XXI. Por eso, en un principio pensé que a esa edad y en esas condiciones, que te condenen por adulterio tiene que tener un gusto agridulce: algo así como "Sí, me van a condenar, pero como un machote". Hasta que me acordé de un premio Nóbel que ahora sale en las revistas del corazón y que a sus 80 años lleva una intensa vida amorosa. Entonces pensé que era una tontería.

Después de todo esto, entenderán que los grandes académicos engolados digan, de forma pomposa, que programas como Sálvame son la prueba evidente de que la sociedad española está en crisis. Claro, pero es que ellos leen a Tácito y a Dión Casio.

Comentarios

  1. Un post estupendo que me ha sacado más de una carcajada, Pablo. Como hecho de menos las asignaturas de Historia Antigua...

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  2. Gracias Patricia. Yo también tengo ganas de retomar las clases. Dales un abrazo a tus compañeros de mi parte.

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